domingo, 24 de agosto de 2008

Convento de San Francisco




















































































Comenzamos a regresar por el río Paraguazú, paramos en el convento de San Francisco, nos quedamos impresionados con la arquitectura y las figuras que se encontraban a su alrededor, se hallaba cerrado y dicen que funciona para algunas ceremonias especiales. Luego recorrimos el pueblo que parecía haber quedado en el tiempo, pocos vehículos, la mayoría se maneja a caballo, las mujeres se dedican a la recolección de mariscos y como divertimento se encuentran kioscos o almacenes donde se pasa música a todo volumen y se ponen a bailar al compás de la zamba.
Luego continuamos hasta fondear en una playa tranquila y que al caminar por ellas nos encontramos con pequeñas cascadas de agua dulce donde nos pudimos dar unas refrescantes duchas.