lunes, 15 de septiembre de 2008

Maceió Playas de Pajucara























Una ciudad y unas playas increíblemente bellas, pero solo para llegar por avión o micro, que a nadie se le ocurra llegar en velero, ya vieron las imágenes.

Maceió (Paraíso acuático)
































Hoy vivimos una de las experiencias más hermosas de este viaje. Tomamos unas Jangadas, pequeños barquitos de madera solo a vela, que se encuentran sobre la playa y para poder llegar al agua tienen que ser empujados sobre troncos, tal cual los picapiedras.
Al llegar al agua, abordamos y fuimos llevados por el viento en esos coloridos y peculiares transportes hacia unos piletones naturales formados por arrecifes de coral.
Con gran sorpresa al llegar nos encontramos con una gran variedad de servicios. Se acercó un señor que nos dijo, mientras van a nadar con los peces, que desean comer al mediodía y nos mostró en una especie de mesa flotante una variedad increíble de peces, langostas, camarones, etc. que podíamos elegir para ir siendo preparadas en jangadas preparadas al efecto. Mientras tanto podíamos disfrutar de algún trago de frutos naturales.
No podíamos salir de nuestro asombro y mientras le dábamos de comer de la mano a un sinfín de peces de colores, un desfile de personas que con el agua hasta la cintura te ofrecían desde helado, crema bronceadora o lunetas de buceo.
Sorprendentemente al mediodía teníamos nuestra delicia de camarones servida en una mesa de tergopol flotante.
Personas flotando tan solo con una lata de cerveza, nadando, andando en cayak o descansando.
Tomamos jugos naturales, caipiriña y disfrutamos de un día que parecía salido de un sueño. Cuando la marea subió, los piletones comenzaron a taparese y fue el momento de regresar a tierra.