De Porto Galinhas tomamos un cata que nos llevó a unas playas cruzando el río Maracaipe.
Es increíble después de la cantidad de playas que hemos visto que todavía nos quede capacidad de asombro, que país maravilloso.
Un refresquito, antes de partir con el cata.
Aguas tan cristalinas que se puede ver el fondeo.
