domingo, 2 de noviembre de 2008

La alegría del encuentro



Uno de los motivos de nuestras ansias por llegar a Bahía, era porque sabíamos que allí nos encontraríamos con nuestros amigos del alma Francis y Michele, ellos de Francia y nos conocimos en Argentina donde creció una gran amistad, hasta que después de dos años tuvieron que desplegar sus velas para continuar con su viaje, en 2 años sin vernos manteníamos contacto por e-mail. En nuestro viaje, sabíamos que estaban en Francia y el barco estaba en algún lugar de Brasil.
Pero nuestra sorpresa fue enorme cuando nos enteramos que regresarían a Brasil y a Bahía donde tenían el barco justo cuando nosotros estábamos tan cerca.
Nuestra Alegría fue infinita al encontrarnos, recordar y compartir vivencias ahora más parecidas, las vivencias de los navegantes.
















Pasamos el día con nuestros amigos en la localidad de Ribera, donde tienen el barco.
Todo un mundo.