El Garua quedó fondeado en las playas de Gamboa, frente a una aldea de pescadores.
Gamboa tiene unas playas espectaculares, que no tienen que envidiar a otras, lo que no posee es una adecuada difusión de la belleza del lugar.
Barco almacén, entregando pedidos, en la aldea, mientras unos chiquilines ayudan a retener el cabo del ancla.
La arena parece talco de tan fina y blanca.
Paredes de arcilla con minerales y aguas surgentes.
Limpieza de cutis, perro incluído.
Exfoliación natural.
Que fea vista!!!!!!!
En nuestro recuerdo es inevitable comparar esta belleza natural con la hermosa ilha Grande de Angra Dos Reis.
Que linda vida!!!!!!
Me quedo a vivir acá!!!!
A Guille se le salió la cadena.