Mientras disfrutaba de la estadía de mi mamá se presentaron unas personas que venían de Argentina a ver nuestro velero El Arca que estaba a la venta para encarar nuestro nuevo proyecto de "El Arca" de Brasil y luego de una charla, vista de documentación y prueba de navegación se firma el contrato de venta.
Si bien no se lo llevaban de inmediato nos quedo un trago amargo difícil de explicar, El Arca para nosotros mas allá de ser un excelente barco para vivir y navegar, fue nuestro maestro y quien nos llevo en sus brazos a la felicidad y cambio de vida.