Nuevamente en Santo Andre, frente al restaurante Gaivota, donde su cálida gente nos recibe con los brazos abiertos y dispuestos a ayudar en lo que fuere.
Después de una breve estadía que tuvimos en Septiembre, esta vez mas tranquilos, pudimos apreciar la belleza de sus alrededores y su gente.
Presenciamos en las playas de Porto Seguro el salvataje de dos chicas que por poco se ahogan.
Playa de Porto Seguro, el agua estaba tan caliente que ni Fliper soporta estar en la misma.
En la Ciudad de Trancoso, visitamos "El Cuadrado" donde se establecieron los primeros habitantes del lugar y que hoy en día es una pintoresca villa de casas multicolores, sitios para comer y ver artesanías.
Lo particular de esta iglesia fue lo que vimos dentro, ya que estábamos cerca de Semana Santa.