sábado, 11 de abril de 2009

VICTORIA


Después de unos interminables días en Caravelas, llegamos a la hermosa Ciudad de Vitoria junto a nuestros nuevos amigos de Francia Alain y Anna del velero Whambo.






Paseando por el mercado popular, uno se encuentra de todo.


























Por suerte mientras esperabamos buen tiempo para salir a Buzios donde nos esperan unos amigos, tuvimos la suerte de conseguir lugar en una marina con agua y electricidad a un costo irrisorio.










Victoria si bien no es muy conocida turisticamente, posee una bellisima ciudad moderna, mezclada con playas encantadoras, islas y buen gusto.




DOMINGO DE PASCUAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Fue una mañana realmente encantadora, fuimos a misa al convento Da Penha que se encuentra en la cima de un morro con vista de toda la cuidad. Desde las ventanas de la capilla se podía observar el vuelo de los halcones.









Después de dos kilómetros de subida por calles empedradas y rodeadas de vegetacion, la maravilla se hizo presente.
















Miles de personas acudían, a las distintas misas que se celebraron en este particular santuario.


































MISA DE PASCUAS!!!












Ciudad ultra moderna.













Mercado de peces.




























Después de la misa fuimos a disfrutar de las maravillas del lugar con Anna y Alain.












La catedral de Victoria sorprende con sus gigantescos vitroux.



























Estamos totalmente convencidos que, los que mas navegan en el mundo son los franceses, ya que al llegar a la marina amarramos al lado de un barco que también tenia bandera francesa y todos los días que estuvimos en Victoria, los nuevos barcos que entraban al club eran de la misma bandera. VIVA LA FRANCE!!!!!!!!!!






Disfrutando de una hermosa luna llena en Victoria.











En el mundo náutico todo se comparte. Nuestros vecinos de Francia de la embarcación llamada Bamboo, cortándole el pelo a Alain.
Después me tocaría a mi con el color.











El club no solo tiene una excelente marina, sino que pudimos disfrutar de una pileta de natación de primera, sauna, bar, restaurante, Internet y la amabilidad de su gente.
Muy recomendable.








Y.... los fines de semana frente a la entrada del club se formaba una pequeña feria de artesanías y platos típicos de los cuales no nos perdíamos ninguno.