domingo, 29 de junio de 2008

Ilha itanhamgá/Paquetá






















Nos reencontramos con el Arturus y nos reunimos en la Mística para saborear unos gigantes camarones preparados por Eva.


La pasamos realmente lindo, hasta que el Tano colocando las hamacas colgantes para tomar una siesta en la cubierta, se cayó de una de ellas, pego con el botazo del barco y se fue al agua, subiendo con mucha dificultas para respirar.

Preocupados nos preparamos para salir al otro día hacia la marina de Bracuí y poder hacerle un chequeo médico.

Como reflexión, ésto nos deja realmente pensando, que todo esto hay que disfrutarlo mucho pero teniendo real conciencia de los peligros, porque en un descuido se pueden arruinar las mejores vacaciones de nuestras vidas y todo se termina, mas allá de que a cualquiera le puede pasar algo en cualquier lado.