Durante el día compartimos entre todos los veleros fondeados en Cotia unos pinchos en la playa a las brasas, colaboramos con lo que teníamos y cominos brochetes de camarones, pollo con verduras, queso, etc., estuvo bárbaro fue una tarde inolvidable y con muy buena compañía.
La noche invitaba para tirar una línea, ya que era algo impresionante la cantidad de peces saltando en la bahía. Durante el día se veían pasar los cardúmenes que iban y venían también delfines y todo tipo de aves.
Hasta que la caña se doblo con fuerza, de a poquito Norberto la fue recogiendo y yo preparada con un gancho, parecía una buena pieza. Con gran sorpresa vimos salir esta alimaña, que no sabíamos ni como subir, estaba pesada y tenía un gran arpón en su cola, pero con paciencia tuvimos nuestro trofeo.

